Bienaventurados los que hayan encontrado este espacio

La idea de este blog es que sea un espacio para manifestar pensamientos, ideas, protestas (por qué no) y todo tipo de menesteres sobre la realidad o irrealidad en la que estamos inmersos los seres humanos, tanto propios como de terceros. Invito a los interesados, incluyendome, a exponer sus manifiestos, sin restricciónes ni censuras. Espero que lo disfruten tanto, como yo hacerlo.

Los comentarios son sin cargo ni costo adicional (y no es necesario ser usuario de blogger).

Emmanuel

"Se quien no soy, pero no se quien soy"

"La única certeza es el azar"

"Estoy en desacuerdo hasta conmigo mismo"

Presentando el blog

"Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha al mismo tiempo fue el no aceptar las cosas como dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra "madre" era la palabra "madre" y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mi un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba."

Julio Cortázar

El hombre mediocre

“El predominio de la variación determina la originalidad. Variar es ser alguien, diferenciarse es tener un carácter propio, un penacho, grande o pequeño: emblema, al fin, de que no se vive como simple reflejo de los demás. La función capital del hombre mediocre es la paciencia imitativa; la del hombre superior es la imaginación creadora. El mediocre aspira a confundirse en los que le rodean: el original tiende a diferenciarse de ellos. Mientras el uno se concreta a pensar con la cabeza de la sociedad, el otro aspira a pensar con la propia. En ello estriba la desconfianza que suele rodear a los caracteres originales: nada parece tan peligroso como un hombre que aspira a pensar con su cabeza.”

José Ingenieros

El Aleph

"El troglodita me precedió; esa noche concebí el propósito de enseñarle a reconocer, y acaso a repetir, algunas palabras. El perro y el caballo (reflexioné) son capaces de lo primero; muchas aves, como el ruiseñor de los Cáceres, de lo último. Por muy basto que fuera el entendimiento de un hombre, siempre sería superior al de irracionales."

Jorge Luis Borges

martes, 20 de julio de 2010

Eternos momentos

Fuiste para mí la alternativa
a un mundo de sinsabores.
Crecimos mucho,
juntos
Vivimos mucho,
juntos.

Tantas cosas compartidas
ríos, mares
montañas, playas
amores, pasiones.
Todo etcétera quedaría corto.

Infinitas dulzuras
incontables sábanas
algunas excepciones
e incansables charlas.

Inviernos, veranos
y muchas estaciones más,
hasta llegar a la última
casi sin darnos cuenta,
final del recorrido.

Emmanuel
15/05/2010

viernes, 16 de julio de 2010

Vestigios de un amor

Triste me levanto,
llorando.
Triste me acuesto,
llorando.

El dolor que trajo
tu ausencia permanente,
delirio de los dioses
que jugaron a ser mortales
y les quedó grande.

¿No queda nada por hacer?
Me pregunto.
No queda nada por hacer.
Me respondo.

Aunque haya podido ya
sacarte de mi dedo,
seguís en mi mente
y seguirás en mi corazón.

Emmanuel
13/05/2010

jueves, 1 de julio de 2010

Blop! 18 (como Palermo) - año tres

Volvió la Blop! Sí, después de nueve meses y medio... Y ni sé hasta cuando... Algunos tips desactualizados pero (como siempre) vigentes...

1 La Ciudad de Buenos Aires está cada vez peor… Ahora llueven dos gotas y se inunda todo! Lo más complicado es transitar cuando eso pasa, y pensar que antes se decía metafóricamente: tomate un remo…

2 Que tragedia! En una de las ya comunes inundaciones, uno de los nuevos polimacri resbaló, cayó a la calle y… murió electrocutado!!!

3 Hay una tarjeta de crédito que sacó una nueva modalidad que se puede transferir de persona a persona… Por favor! Yo sabía que esto iba a pasar! Sabía que en algún momento le ibas a preguntar a alguien… aceptás tarjeta?... Sí… Se la pasa por el medio de la raya del culo, y en 5 minutos tiene la guita depositada!!!

4 Volvió Tinelli a la tele y todo lo que muestra son escándalos. Apenas empieza se “enfrentan” Alfano y Pachano, con cachetada incluida de este último. Ahora bien, lo que no entiendo es por qué las explicaciones del caso sale a darlas… Verónica Castro!!!

5 Esta sí que es una buena estrategia para reducir costos, el país se llenó de edificios exhibiendo banderas celestes y blancas, todos los negocios lo mismo, los organismos oficiales, la facultad… Con la excusa del bicentenario!!! Eso sí, después lo dejaron un mes más y les sirvió para el mundial! Lo que se dice un 2x1 con todas las letras…

6 Otra vez la solución a todos los problemas… Llegó el mundial y se acabaron: la inseguridad, las peleas entre oposición y gobierno, la gripe A… Bueno, al menos para Telefé noticias, porque para América la inseguridad sigue (pasando informes donde la gente está en remera) y Crónica sigue mostrando la sangre de las víctimas de algún asesinato…

7 Realmente esto del mundial aburre en algún punto… Por lo menos yo, ya estoy cansado de ver a Shakira cantando… el negro no puede!!!

8 Ahora también se la agarraron con un pulpo que supuestamente predijo que gana Alemania… Por todos lados aparecen videos de mascotas optando entre una bandera y otra, a ver si el presagio es diferente… Por favor!!! Yo hace tres días que puse las dos banderas, una sobra cada pepino, pero todavía estamos esperando para ver cuál es el presentimiento de… mi tortuga!!! (¡¿?!)

9 El Gobierno de la Ciudad (Macri, señores) desalojó a los puesteros con pura represión y el de bigotitos dijo muy sonriente que lo va a seguir haciendo… Ya lo decía el negro Fontanarrosa, no hay sinónimos cuando el calificativo para una persona es simplemente… un hijo de puta!

Emmanuel

lunes, 14 de junio de 2010

A 82 años de su nacimiento

He aquí mi forma de recordarlo...

Emmanuel

Un buen campo para desarrollar su personalidad, hasta por contradicción, fue su propia familia. Tanto el tronco paterno, Guevara Lynch, como el materno, De la Serna, arrancaban de viejos linajes aristocráticos, aun anteriores a la independencia argentina. Pero tanto unos como otros habían perdido lo principal de sus patrimonios, y los padres del Che, en los hechos, debieron edificar su posición como familias corrientes de clase media, a partir de niveles bastante bajos. En esta situación particular, el origen aristocrático se convirtió en un verdadero obstáculo, porque los compromisos con el pasado impidieron más de una vez al padre realizar buenos negocios en el presente. La absoluta certeza de que un hidalgo no puede descender a ninguna inmoralidad, y lo corriente que son éstas en el comercio, aprisionaron al padre del Che en la alternativa de ganar dinero o seguir siendo un caballero, como sus antepasados. De más está decir que eligió lo segundo, y que el Che heredó íntegramente el espíritu generoso de su padre, llevándolo a un plano superior que sólo podía materializarse en la revolución social y la implantación de la justicia en el mundo entero. El hogar de los Guevara fue, además, socialmente abierto y democrático, intelectualmente activo y políticamente progresista, sin perder el marco de aristocracia añeja. Por su procedencia familiar, el Che pudo ser recibido por las grandes familias de la nobleza provinciana, en la ciudad de Córdoba, o en Buenos Aires, como un igual. Por la posición económica, sus compañeros de juegos fueron hijos de funcionarios del gobierno, o de profesores de colegio, o caddies de los campos de golf cercanos a su casa.

Una familia con estas características debía, sentirse conmovida con la guerra de España, que estalló cuando el Che tenía ocho años. La guerra española emocionó a la Argentina como un conflicto propio, y el país se dividió en “franquistas” y “leales”. Las calles de Buenos Aires y de las grandes ciudades de provincias fueron escenario de choques armados y manifestaciones populares, que un gobierno militar de extrema derecha más de una vez no pudo controlar. Un tío de Che, poeta refinado, sintió el sacudimiento de la guerra lejana y viajó a España, escribiendo a su regreso un libro, España bajo el comando del pueblo, que también marcó su adhesión al comunismo. La madre, como el padre, eran laicos, con ese estilo particularmente agresivo que caracteriza a quienes han sido educados en colegios religiosos –lo que, por lo menos en el caso de la madre, había tenido lugar bajo la tutela de monjas católicas muy estrictas–.

En este ambiente familiar, lo natural era la pasión por la justicia, el repudio al fascismo, el desdén religioso, la curiosidad por la literatura y el amor por la poesía, la prevención contra el dinero y los métodos para ganarlo. Y también la rebeldía personal, cuya gradual comprensión de los problemas sociales, lo llevaría a su rol principal de revolucionario. No quería que mataran lo mejor que había en él: de eso estaba seguro.

Ricardo Rojo
Mi amigo el Che
1985

sábado, 27 de marzo de 2010

Las vueltas de la historia

Por: Martín Caparrós

¿Cuándo podremos hacer para los vivos? ¿Cuándo, pensar la muerte antes que llegue, para que tarde más? ¿Cuándo, no ser sus fieles servidores? Un pueblo tranquilo, lejanamente suizo en la parte rica de la provincia más rica del país: Baradero y un problema de motos y muchachos y abusos de poder. Todos en el pueblo saben que esas cosas pasan, las comentan, las condenan incluso:

–Esos canas son unos animales. Si siguen así un día van a matar a alguien.

–Sí, ahí sí que se va a pudrir todo.

Pero esperan. Lo comentan, lo condenan, lo predicen: lo esperan. Entonces, una mañana, pasa: dos chicos que salen de un baile –ya todos lo sabemos– y que, no sabemos bien cómo, son embestidos por unos policías, muertos por unos policías. Y entonces sí, en un par de horas, el pueblo arde: literalmente arde. (De vez en cuando, aquí y en tantos otros sitios, se rompen las barreras: señoras y señores quemando su municipalidad en Baradero, señoras y señores saqueando negocios en Concepción; los desbordes muestran que la aceptación de las reglas es un estado siempre provisorio y que alcanza con una buena excusa, una excepción equis o igriega, para pasarles por encima. Y lo más curioso es que las autoridades comparten esa idea de la excepción que justifica –cagarse en– la regla: al principio el gobierno chileno no quiso mandar a reprimir los saqueos, el intendente de Baradero ordenó a la policía que no actuara.)

En síntesis: el pueblo ardió, porque sí hubo muertes, y las muertes justifican quemar todo. Es, antes que nada, una falta espantosa de imaginación: ¿por qué, cuando todos saben que algo puede pasar, es necesario que pase para causar o justificar la acción? Una falta espantosa de política: la política, supongamos, trata de exactamente eso: de prever lo que puede pasar y ofrecer soluciones antes de que pase.

Pero esa necesidad de muertos es, también, sobre todo, uno de los efectos más persistentes de la dictadura militar: el efecto Madres. “Los legados de la patota militar fueron muchos, variados. No sólo una estructura social que empezó a cambiar entonces y terminó de conformarse con el menemismo, no sólo una economía que renunció a cualquier sueño de producción sofisticada o autónoma, no sólo una banalización de los debates y el consumo cultural, sino también un raro cambio en las formas de la movilización.

–Che, mañana hay una marcha por Cabezas.

–Ah, claro, vamos. Y después se junta en Tribunales con el acto por la Amia

Es notable: el modelo derechos humanos de los años ‘80 organiza buena parte de las actividades políticas actuales –fuera de la politiquería de los partidos tradicionales. En estos años, la mayoría de las grandes movilizaciones en las calles argentinas han salido a preguntar quién mató a los muertos, según aquel modelo: María Soledad, la embajada, la Amia, Bulacio, Bru, Cabezas y los otros. Es curioso que ahora, en tiempos duros, la protesta social que más mueve sea esa: buscar responsabilidades por las muertes”, escribí hace muchos años, y el modelo persiste. Aunque, desde entonces, la derecha también se lo apropió: el ingeniero Blumberg avanzaba sobre el cuerpo de su hijo, la familia Rucci lo intentó, los jefes del Campo en los caminos temían y deseaban una muerte que los llevara en andas al triunfo. Por eso los K, astutos, se cuidaron –y se cuidan– de esa muerte como de la peste más bubónica. Porque las muertes justifican quemar todo: porque nos cuesta mucho hacer política sin muertos.

Es, decíamos, el efecto Madres: un efecto involuntario, que tiñó la política argentina de las últimas décadas. Con una diferencia básica: cuando las madres empezaron a pedir por sus hijos no pedían por muertos, pedían por desaparecidos. No sabían qué había pasado con ellos –querían saber– y suponían que sus hijos todavía estaban vivos, retenidos –en algunos casos era cierto– y que sus reclamos podían devolvérselos. Ahora, en cambio, los reclamos son denodadamente post mortem, y no es lo mismo: parece como si ningún gesto político –ninguna exigencia o petición– fuera del todo legítimo sin su cuota de sangre. Pero no es necesario que sea necesario. “Creo, cada vez más, que en un país donde los vivos están lo suficientemente jodidos podríamos empezar a darle más importancia a sus reclamos. Si no, si seguimos dejando que los pedidos por los muertos ocupen casi todo el panorama, los militares del 76 se siguen burlando de nosotros: no encontramos la manera de dejar de funcionar según el modelo que ellos, con su violencia, nos obligaron a aceptar. Seguimos manteniendo los mismos reflejos defensivos de cuando ellos nos corrieron a tiros y torturas. Seguimos siendo, una y otra vez, sus víctimas”, pensaba entonces.

Y pienso de nuevo ahora, ante la plaza. Este 24, el rito anual se repite: otra vez salimos a la calle el día en que los militares decidieron salir, otra vez la maniobra es defensiva. Pero, en estos últimos años, el sentido de estas marchas fue cambiando –porque la historia ha vuelto.

Uno de los grandes logros del menemismo –que tuvo tantos, tan dañinos– fue acabar con la historia. Durante décadas, la historia había sido un agente político importante en la Argentina: en los sesenta, por ejemplo, un partido podía trazar la línea San Martín-Rosas- Perón y tenía algún sentido; otro podía hablar de Mitre y de Sarmiento como sus antecesores inmediatos, y tenía otro. Menem rompió con todo eso –la historia dejó de tener un signo político claro– y lo celebró tan apropiadamente con una línea de billetes de banco –los primeros convertibles– donde Sarmiento valía 50 y Rosas 20; donde los enemigos que habían sido irreconciliables se conciliaban en el uno a uno, tranquilos, porque ya ninguno significaba gran cosa en aquella promesa de presente continuo.

Desde el 2001, con el fin de la fiesta, la historia fue volviendo poco a poco al debate político. Y el período que lo capturó ya no fue el siglo XIX sino el final del XX: la dictadura militar. Este gobierno fue decisivo para eso: hizo de su repudio a esa dictadura y su dudosa continuidad con los militantes muertos su gran plataforma progre. Con lo cual la dictadura empezó a ser el centro de una conversación que ya no se limitaba a proclamar qué malos eran los malos, militares caca culo pis. Se empezó a discutir, surgieron bandos; contra la difusión de la versión militante pasada por K aparecieron versiones antimilitantes que no se habían atrevido a manifestarse: historiadores de la derecha como Reato u O’Donnell propusieron versiones diferentes de la versión derechos humanos oficial. Y en medio del debate, por fin, empezó a desarmarse la noción consagrada de que la dictadura fue un paréntesis en nuestra vida democrática, abierto en 1976 y cerrado en 1983. En esa lectura moral, despolitizada de la dictadura, “la Memoria” se presentaba como un rasgo común que nos unía: frente a la maldad de esos militares tan malos, estar en contra de ellos y a favor de “la Memoria” se hacía obligatorio. Por eso ayer jueves Clarín se quejaba de que, en la plaza de Mayo, el 24, “la fisura entre ultraoficialistas y opositores empañó un acto que debió ser de unidad nacional”.

Pero, últimamente, más sectores se acercaron a la idea de que el efecto más grave de esos crímenes no fueron los crímenes en sí mismos –con ser tan graves– sino la Argentina actual: que somos la sociedad que esos militares empezaron a armar. O sea: empezaron a leer como continuidad lo que siempre se había leído como corte, y a buscar a sus beneficiarios: se dividían ciertas aguas. El gobierno K adoptó, cuando le convino, esa idea de la continuidad. Cuando rompió con Clarín, por ejemplo, los reproches por sus actitudes en la dictadura y por el origen de los hijos de la viuda de Noble fueron su arma principal, incontestable. (Mientras, la pelea K-medios sigue ardiendo. La Avenida de Mayo, el miércoles, estaba empapelada de tapas pro-golpe de Clarín y La Nación en 1976; el jueves La Nación, que pasó la dictadura con calma y beneficio, les reprochó a los Kirchner –que también– que se quisieran apropiar de los derechos humanos. Y Bonafini, el miércoles, “orgullosa de tener en el gobierno una mujer estoica”, declamó que hay que “ver solamente Canal 7, radio Nacional y AM650”; Página/12 llora en los rincones.)

Son chicanas. El discurso de la continuidad aparece más serio cuando Estela de Carlotto da, en la Plaza de Mayo, una lista de los que estaban y siguen estando, de los que aprovecharon y aprovechan: “…los Macri, los Herrera de Noble, los Bunge & Born, los Perez Companc, los Rocca, Fortabat, Blaquier y su Ingenio Ledesma, la Sociedad Rural Argentina, Mercedes-Benz, Ford, Techint, Acindar y tantos más”. Pero, si se rompe la idea del paréntesis, se hace preciso debatir en qué consiste la continuidad de aquel proceso, dónde está, dónde no: ¿en Clarín y La Nación, Macri y Techint, o también en un gobierno que paga la deuda externa y mantiene una desigualdad extrema? Esa es ahora la discusión dentro de la izquierda y el “progresismo”: cómo se traduce en la política actual esa condena de la dictadura y la defensa de los derechos humanos, esa manifestación por “la Memoria”. Qué significa ir a la plaza el 24 de marzo.

Por eso hubo dos plazas enfrentadas, sintetizando ese debate básico. Porque, de pronto, la dictadura ya no es un hecho indiscutible, fúnebre, religioso; ya entró en la historia, y la historia ha vuelto a ser una herramienta política: un espacio donde el presente está en cuestión.


Publicado por Martín Caparrós
En crítica de la argentina
25/03/2010

viernes, 19 de febrero de 2010

La carne es débil

Por: Martín Caparrós

Nos tocaron la carne –y es casi como si se hubieran metido con la vieja: con la merca no te metás, murmuran en el barrio. Somos carne, carne de nuestra carne, carne propia, carne podrida, viva, fresca, carne de cañón o de gallina, carne sobre carne. Nos gusta suponernos tangueros, futboleros, amigueros y algunos "eros" más pero, en verdad, si algo nos distingue de otros pueblos es nuestro carácter carnicero. Somos el país más carnívoro del mundo –es el único campeonato que ganamos fácil. Somos lo que comemos, dice el lugar común; somos, entonces, vaca, pero no lo llamamos vaca sino carne por antonomasia –y al resto lo que es: pollo, chancho, cordero. Somos carne: las estadísticas corrientes dicen que cada uno de nosotros consume más de 70 kilos de vaca por año; una de las más precisas, la del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, dice que en 2008 fueron 67,5. En cualquier caso, vamos primeros lejos: en la tabla nos siguen los hermanos uruguayos con 51, los tíos norteamericanos con 39, los primos brasileños con 37, los australianos con 35 y, de ahí en más, muy pocos superan los 20 kilos por año y por persona. Lo dicho: ganamos por afano.

Las estadísticas no necesitan al señor Moreno para ser inexactas; para empezar, porque contar es muy difícil en cualquier lugar, y mucho más difícil en una sociedad que se basa en la mentira y el secreto como forma de escapar del Estado y sus impuestos. Para seguir, porque sus cifras suelen usarse para confundir la realidad. Umberto Eco decía que la estadística es la ciencia que sostiene que si un señor se come dos pollos y el de al lado ninguno, cada uno se ha comido un pollo. Aquí pasa, sin duda, algo de eso: las cifras dicen que, además de la vaca, nos comemos 34 kilos de pollo por año y por persona –quintos en la tabla global– y 6 de chancho –mal que les pese a ellas– y, o sea que cada uno de nosotros se comería casi 110 kilos de carnes anuales. Para lo cual cada cual tendría que zamparse 300 gramos de carnes cada día. Y como está claro que hay vegetarianos, bebés, enfermos, viejos y, sobre todo, pobres que no tienen forma de comer 300 gramos diarios, los que sí comemos deberíamos englutir muchos más: hay algo en esos números que no termina de cerrar. Pero sirven como medida convencional: la que indica que somos, antes que nada, una horda de carnívoros como no existe otra. Y que, por eso, cuando nos tocan la carne, saltamos como leche hervida.

La carne de vaca ya cuesta, como sabemos, casi un 50 por ciento más que en Navidad, y nada indica que no vaya a seguir en esa cuesta. Por lo cual aparecen las respuestas: nos indignamos –es lógico que nos indignemos–, compramos menos carne –es lógico que compremos menos carne–, aparecen incluso llamados a una “huelga de consumidores de carne”: los ex ciudadanos, convertidos en consumidores, reclamamos como podemos. Es un reparto de tareas: la clase media amenaza con dejar de comprar para que le cobren menos la comida, la clase baja interrumpe el tránsito para que le den con qué comprar comida. En cualquier caso, la comida se convierte en centro del debate –y eso siempre es peligroso para un gobierno. Y más si hay carne de por medio: pocas cosas pueden perjudicarlo más ante la famosa opinión pública –(a) la gente– que la sensación de que “ya no se puede ni comer un bife”.

El aumento de la carne, nos explican, tiene causas puntuales: la sequía de los dos últimos años disminuyó los rebaños y llevó a matar “vientres” –vacas paribles– cuya falta empezamos a notar ahora, cuando hay menos terneros para el sacrificio. Y que también influyen las cotizaciones internacionales, los permisos o no para exportar, los precios de los piensos y demás insumos y, pode- rosa, la codicia de los intermediarios –esa cima inútil del capitalismo de mercado.

Pero la causa principal es general y sostenida: somos, cada vez más, un país carnicero que se queda sin carne. Es uno de los efectos más brutales de nuestra deriva sojera –y uno de los que menos se debaten. Durante todo el siglo XX, el reparto de las tierras agropecuarias argentinas era más o menos claro: las más fértiles se usaban para agricultura, el resto para ganadería. Con la mejora de las técnicas agrarias, cada vez más tierra ganadera se volvió cultivable. Y, frente al rendimiento de la soja, la vaca, en horas bajas, no pudo competir viva ni muerta: ni su leche ni su carne alcanzan rendimientos comparables. Por lo cual el océano sojero se extendió, el rebaño patrio se achicó en más de un 20 por ciento en los últimos treinta años y, además, se fue transformando velozmente. Muchos de los que criaban vacas en el campo empezaron a encerrrarlas y a alimentarlas con granos, piensos, vitaminas: el feedlot, que requiere mucho menos espacio y produjo, ya el año pasado, la mitad de nuestra carne. Que, así, va perdiendo la característica que la hizo diferente de las demás, buscada y cotizada: que, en vida, retoza por el prado y come pasto. Es un clásico ejemplo de esputo ascencional en su momento descendente.

A la vaca todavía no le llegó la tecnología, no hay cómo apurarla. En el tambo una vaca, si es muy buena, te puede dar veinte litros de leche por día, pero eso dura seis o siete meses; después hay que dejarla que se preñe y eso no hay forma de cambiarlo. Pero cuando están en feedlot es todo un proceso, porque los chanchos se comen la mierda de las vacas, las gallinas se comen la mierda de los chanchos y nosotros, que somos más limpitos, nos comemos la gallina y la vaca y el chancho. Se salva, por supuesto, la carne de lujo, la que va para las marcas elegantes y sobre todo la de la cuota Hilton, la que se exporta. Ésa sigue siendo rentable, sigue teniendo lugar y sigue recibiendo sus cuidados.

Me dijo, hace tiempo, un tambero o ex tambero de Río Cuarto. Y que si esto sigue así la carne verdaderamente argentina sólo se va a conseguir fuera de la Argentina. Pero eso es casi una paquetería; el problema central es que cada vez hay menos carne para que todos –los argentinos que todavía pueden– la compren y la coman. Que la base de nuestra identidad va a ser para menos todavía: que el proceso de exclusión va a terminar de hacerse carne en el asado.

Fue, decíamos, un desarrollo largo, y es un caso testigo para pensar para qué sirve, en nuestras sociedades, un gobierno –o incluso un Estado. Porque lo que pasó fue, desde un punto de vista mercantil, perfectamente lógico: si un productor ganaba más arrendando su campo a un pool sojero que criando ganado, por qué no lo iba a hacer: es el capitalismo desregulado en todo su esplendor –y la evidencia de lo obvio: si el funcionamiento económico queda librado al mercado, cada quien buscará lo mejor para su provecho individual. Que, como bien sabe Perogrullo, no suele ser lo mejor para el provecho colectivo, general. El papel de los que dirigen el Estado consiste, en teoría, en evitar que eso suceda: en pensar, proponer y consensuar lo que sería mejor para el bien común y tratar de llevar adelante esas ideas. Digo: que, si cada “hombre de campo” dice que con la soja gana más y que en su campo va a plantar lo que quiera aunque no haya nunca más una vaca en la Argentina, existan planes alternativos para convencerlo y compensarlo, de modo que ese interés común se imponga sin lesionar demasiado su interés individual –y que ese hombre entienda que su interés individual depende estrechamente del de todos.

O por lo menos eso dice la doctrina demócrata más clásica y eso es lo que el Estado argentino nunca hace, y menos en el caso de la transformación sojera –que sucedió, casualmente, durante la década con menos Estado de la historia patria. Y que no se revirtió en los últimos años porque el gobierno de este Estado levemente reconstituido se regodeaba recaudando con la soja una cantidad de dinero que la vaca no habría producido en lo inmediato: pan para hoy, hambre para años. Y porque este gobierno arrastra –y a veces incrementa– la tara habitual de nuestro Estado: un ejecutivo sospechado por todos los flancos –como la mayoría de sus predecesores– que no tiene plafón para proponer e imponer ciertos modelos. ¿En nombre de qué idea del bien común, qué proyecto, qué legitimidad?

No lo hicieron, y la carne sube. Nadie lo previó –o no se interesó en desactivarlo– y así estamos. Un Estado con proyecto y verdadera capacidad de intervención no es un lujo o un capricho ideológico: es lo único que consigue que un país con economía de mercado no se caiga a pedazos. Alguna vez, supongo, vamos a tener algo de eso. Mientras tanto, la carne se nos escapa y ese rasgo rojizo, sanguinolento, casi único de nuestra identidad se va con ella. Nada es gratis, y estos procesos menos. Argentinos –decía Ortega–, a los bifes.

Publicado por Martín Caparrós
En crítica de la argentina
19/02/2010

miércoles, 10 de febrero de 2010

Herida

Subestimaron mi fuerza
poder que no imaginaban,
creyeron que les pertenecía
creyeron…

Son ustedes quienes habitan en mí
humanidad no muy agradecida
yo soy universo,
si pacha lo significó alguna vez
no duden de eso.

Mi fuerza cae ahora
comienza a sentirse
terremoto, alud, sismo.

No es venganza
no
es simplemente inevitable.

Emmanuel

domingo, 31 de enero de 2010

Y

Y las montañas que ahora veo, vuelven a ser edificios.

Y el río, pavimento.

Y las veredas ya no son de pasto.

Y el cielo no muestra todas sus estrellas.

Y mi puerta, ya no tiene cierres.

Emmanuel

domingo, 24 de enero de 2010

Una nueva década

Hace unos días ya, comenzó un nuevo año y una nueva década. No para todos, pero sí para la mayoría, si tenemos en cuenta los medios de comunicación, lamentables formadores de la opinión pública. Quizás esta mención llegue a destiempo a mi blog, yo prefiero llamarlo atemporalmente.

El siguiente es un texto de Eduardo Galeano, refiriéndose al comienzo del milenio. Diez años después no todo a cambiado mucho, o, al menos, los deseos de que cambie siguen siendo los mismos. Espero les guste, es necesario a veces dejar de lado la vorágine del día a día y darle su lugar al delirio, lo único que, en ciertas ocasiones, da un poco de esperanza.

Emmanuel

El derecho al delirio

Por: Eduardo Galeano

Ya está naciendo el nuevo milenio. No da para tomarse el asunto demasiado en serio: al fin y al cabo, el año 2001 de los cristianos es el año 1379 de los musulmanes, el 5114 de los mayas y el 5762 de los judíos. El nuevo milenio nace un primero de enero por obra y gracia de un capricho de los senadores del imperio romano, que un buen día decidieron romper la tradición que mandaba celebrar el año nuevo en el comienzo de la primavera. Y la cuenta de los años de la era cristiana proviene de otro capricho: un buen día, el papa de Roma decidió poner fecha al nacimiento de Jesús, aunque nadie sabe cuando nació.

El tiempo se burla de los límites que le inventamos para creernos el cuento de que él nos obedece; pero el mundo entero celebra y teme esta frontera.

Una invitación al vuelo. Milenio va, milenio viene, la ocasión es propicia para que los oradores de inflamada verba peroren sobre el destino de la humanidad, y para que los voceros de la ira de Dios anuncien el fin del mundo y la reventazón general, mientras el tiempo continúa, calladito la boca, su caminata a lo largo de la eternidad y del misterio. La verdad sea dicha, no hay quien resista: en una fecha así, por arbitraria que sea, cualquiera siente la tentación de preguntarse cómo será el tiempo que será. Y vaya uno a saber cómo será. Tenemos una única certeza: en el siglo veintiuno, si todavía estamos aquí, todos nosotros seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.

Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:

el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;

en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;

la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor;

el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas;

la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;

se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;

en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;

los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;

los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;

los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;

los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;

la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;

la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;

nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene;

el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;

la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;

nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;

los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;

los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;

la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;

la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;

la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;

una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú;

en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;

la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;

la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;

serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;

los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar;

seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;

la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.

Eduardo Galeano
Patas arriba. La escuela del mundo al revés
El derecho al delirio
1998

jueves, 31 de diciembre de 2009

Terminar el año con Cortázar


Como no te puedo tener

Como no te puedo tener te escribo, te inhibo e invento. Como no te puedo tener te borro, invado y espero, como es imposible tenerte te pienso, te plasmo y te encuentro. Como no te puedo tener te sigo, te esculpo y te sangro. Como no te puedo tener te anido, te grieto, te enredo, te endemonio. Como no te puedo tener te imposto en lenguaje, palabra y cura. Como no te puedo tener te hablo, señalo y escucho. Aunque no te pueda, deba y quiera tener, te tengo, justo ahí donde no me puedas tener, porque teniéndonos estamos sin existir, tal y como si nos pudiésemos tener.

Julio Cortázar (de dudosa procedencia)

Extracto de Rayuela - Capítulo 7

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Julio Cortázar

jueves, 26 de noviembre de 2009

Miradas

Las miradas no escuchan
no hablan, no tocan, no sienten
o eso dicen
pero mienten.

Al calor de tu cuerpo
la dulzura de tus besos,
agrego un factor cautivante
sin textura ni contacto
(tu mirada)

El viaje por su interior me lleva
a un interminable elixir
una realidad irreal
un mundo paralelo,
como un sueño eterno
del que no quiero despertar.

Yo creo que las miradas escuchan
hablan, tocan, sienten.

Creo en tu mirada,
a la que subí aquel día
y ya no pude bajarme.

Emmanuel

martes, 17 de noviembre de 2009

El miedo a la libertad (extracto I)

Capítulo I (extracto)
La libertad como problema psicológico
Por: Erich Fromm

La tarea propia de la psicología social es la de comprender este proceso en el que se lleva a cabo la creación del hombre en la historia. ¿Por qué se verifican ciertos cambios definidos en la estructura del carácter humano de una época histórica a otra? ¿Por qué es distinto el espíritu del Renacimiento del de la Edad Media? Por qué es diferente la estructura del carácter humano durante el período del capitalismo monopolista de la que corresponde al siglo XIX? La psicología social debe explicar por qué surgen nuevas aptitudes y nuevas pasiones, buenas o malas. Así descubrimos, por ejemplo, que desde el Renacimiento hasta nuestros días los hombres han ido adquiriendo una ardorosa ambición de fama que, aun cuando hoy nos parece muy natural, casi no existía en el hombre de la sociedad medieval. En el mismo período los hombres desarrollaron un sentimiento de la belleza natural que antes no poseían. Aún más, en los países del norte de Europa, desde el siglo XVI en adelante, el individuo experimentó un obsesivo afán de trabajo, del que habían carecido los hombres libres de períodos anteriores.

Pero no solamente el hombre es producto de la historia, sino que también la historia es producto del hombre. La solución de esta contradicción aparente constituye el campo de la psicología social. Su tarea no es solamente la de mostrar cómo cambian y se desarrollan pasiones, deseos y angustias, en tanto constituyeron resultados del proceso social, sino también cómo las energías humanas, así modeladas en formas específicas, se tornan a su vez fuerzas productivas que forjan el proceso social. Así, por ejemplo, el ardiente deseo de fama y éxito y la tendencia compulsiva hacia el trabajo son fuerzas sin las cuales el capitalismo moderno no hubiera podido desarrollarse; sin ellas, y sin un cierto número de otras fuerzas humanas, el hombre hubiera carecido del impulso necesario para obrar de acuerdo con los requerimientos sociales y económicos del moderno sistema comercial e industrial.

De todo lo dicho se sigue que el punto de vista sustentado en este libro difiere del de Freud en tanto rechaza netamente su interpretación de la historia como el resultado de fuerzas psicológicas que, en sí mismas, no se hallan socialmente condicionadas. Con igual claridad rechaza aquellas teorías que desprecian el papel del factor humano como uno de los elementos dinámicos del proceso social. Esta crítica no se dirige solamente contra las doctrinas sociológicas que tienden a eliminar explícitamente los problemas psicológicos de la sociología (como las de Durkheim y su escuela), sino también contra las teorías más o menos matizadas con conceptos inspirados en la psicología behaviorista. El supuesto común de todas estas doctrinas es que la naturaleza humana no posee un dinamismo propio, y que los cambios psicológicos deben ser entendidos en términos de desarrollo de nuevos "hábitos", como adaptaciones a nuevas formas culturales. Tales teorías, aunque admiten un factor psicológico, lo reducen al mismo tiempo a una mera sombra de las formas culturales {cultural patterns). Tan sólo la psicología dinámica, cuyos fundamentos han sido formulados por Freud, puede ir más allá de un simple reconocimiento verbal del factor humano. Aun cuando no exista una naturaleza humana prefijada, no podemos considerar dicha naturaleza como infinitamente maleable y capaz de adaptarse a toda clase de condiciones sin desarrollar un dinamismo psicológico propio. La naturaleza humana, aun cuando es producto de la evolución histórica, posee ciertos mecanismos y leyes inherentes, cuyo descubrimiento constituye la tarea de la psicología.

Llegados a este punto es menester discutir la noción de adaptación, con el fin de asegurar la plena comprensión de todo lo ya expuesto y también de lo que habrá de seguir. Esta discusión ofrecerá, al mismo tiempo, un ejemplo de lo que entendemos por leyes y mecanismos psicológicos.

Nos parece útil distinguir entre la adaptación "estática" y la "dinámica". Por la primera entendemos una forma de adaptación a las normas que deje inalterada toda la estructura del carácter e implique simplemente la adopción de un nuevo hábito. Un ejemplo de este tipo de adaptación lo constituye el abandono de la costumbre china en las maneras de comer, a cambio de la europea que requiere el uso de tenedor y cuchillo. Un chino que llegue a América se adaptará a esta nueva norma, pero tal adaptación tendrá en sí misma un débil efecto sobre su personalidad; no ocasiona el surgimiento de nuevas tendencias o nuevos rasgos del carácter.

Por adaptación dinámica entendemos aquella especie de adaptación que ocurre, por ejemplo, cuando un niño, sometiéndose a las órdenes de un padre severo y amenazador —porque lo teme demasiado para proceder de otra manera—, se transforma en un "buen" chico. Al tiempo que se adapta a las necesidades de la situación, hay algo que le ocurre dentro de sí mismo. Puede desarrollar una intensa hostilidad hacia su padre, y reprimirla, puesto que sería demasiado peligroso expresarla o aun tener conciencia de ella. Tal hostilidad reprimida, sin embargo, constituye un factor dinámico de la estructura de su carácter. Puede crear una nueva angustia y conducir así a una sumisión aún más profunda; puede hacer surgir una vaga actitud de desafío, no dirigida hacia nadie en particular, sino más bien hacia la vida en general. Aunque aquí también, como en el primer ejemplo, el individuo se adapta a ciertas circunstancias exteriores, en este caso la adaptación crea algo nuevo en él; hace surgir nuevos impulsos coercitivos (drive) y nuevas angustias. Toda neurosis es un ejemplo de este tipo de adaptación dinámica; ella consiste esencialmente en adaptarse a ciertas condiciones externas — especialmente las de la primera infancia—, que son en sí mismas irracionales y, además, hablando en términos generales, desfavorables al crecimiento y al desarrollo del niño.

Análogamente, aquellos fenómenos sociopsicológicos, comparables a los fenómenos neuróticos (el porqué no han de ser llamados neuróticos lo veremos luego), tales como la presencia de fuertes impulsos destructivos o sádicos en los grupos sociales, ofrecen un ejemplo de adaptación dinámica a condiciones externas —especialmente las de la primera— sociales irracionales y dañosas para el desarrollo de los hombres.

Además de la cuestión referente a la especie de adaptación que se produce, debe responderse a otras preguntas: ¿Qué es lo que obliga a los hombres a adaptarse a casi todas las condiciones vitales que pueden concebirse y cuáles son los límites de su adaptabilidad? Al dar respuesta a estas cuestiones, el primer fenómeno que debemos discutir es el hecho de que existen ciertos sectores de la naturaleza humana que son más flexibles y adaptables que otros. Aquellas tendencias y rasgos del carácter por los cuales los hombres difieren entre sí muestran un alto grado de elasticidad y maleabilidad: amor, propensión a destruir sadismo, tendencia a someterse, apetito de poder, indiferencia, deseo de grandeza personal, pasión por la economía, goce de placeres sensuales y miedo a la sensualidad. Estas y muchas otras tendencias y angustias que pueden hallarse en los hombres se desarrollan como reacción frente a ciertas condiciones vitales; ellas no son particularmente flexibles, puesto que, una vez introducidas como parte integrante del carácter de una persona, no desaparecen fácilmente ni se transforman en alguna otra tendencia. Pero sí lo son en el sentido de que los individuos, en especial modo durante su niñez, pueden desarrollar una u otra, según el modo de existencia total que les toque vivir. Ninguna de tales necesidades es fija y rígida, como ocurriría si se tratara de una parte innata de la naturaleza humana que se desarrolla y debe ser satisfecha en todas las circunstancias.

En contraste con estas tendencias hay otras que constituyen una parte indispensable de la naturaleza humana y que han de hallar satisfacción de manera imperativa. Se trata de aquellas necesidades que se encuentran arraigadas en la organización fisiológica del hombre, como el hambre, la sed, el sueño, etc. Para cada una de ellas existe un determinado umbral más allá del cual es imposible soportar la falta de satisfacción; cuando se produce este caso, la tendencia a satisfacer la necesidad asume el carácter de un impulso todopoderoso. Todas estas necesidades fisiológicamente condicionadas pueden resumirse en la noción de una necesidad de autoconservación. Ésta constituye aquella parte de la naturaleza humana que debe satisfacerse en todas las circunstancias y que forma, por lo tanto, el motivo primario de la conducta humana.

Para expresar lo anterior con una fórmula sencilla, podríamos decir: el hombre debe comer, beber, dormir, protegerse de los enemigos, etc. Para hacer todo esto debe trabajar y producir. El "trabajo", por otra parte, no es algo general o abstracto. El trabajo es siempre concreto, es decir, un tipo específico de trabajo dentro de un tipo específico de sistema económico. Una persona puede trabajar como esclavo dentro de un sistema feudal, como campesino en un pueblo indio, como hombre de negocios independiente en la sociedad capitalista, como vendedor en una tienda moderna, como operario ante la cinta sinfín de una gran fábrica. Estas diversas especies de trabajo requieren rasgos de carácter completamente distintos y contribuyen a integrar diferentes formas de conexión con los demás. Cuando nace un hombre se le fija un escenario. Debe comer y beber y, por ende, trabajar; ello significa que le será preciso trabajar en aquellas condiciones especiales y en aquellas determinadas formas que le impone el tipo de sociedad en la cual ha nacido. Ambos factores, su necesidad de vivir y el sistema social, no pueden ser alterados por él en tanto individuo, siendo ellos los que determinan el desarrollo de aquellos rasgos que muestran una plasticidad mayor.

Así el modo de vida, tal como se halla predeterminado para el individuo por obra de las características peculiares de un sistema económico, llega a ser el factor primordial en la determinación de toda la estructura de su carácter, por cuanto la imperiosa necesidad de autoconservación lo obliga a aceptar las condiciones en las cuales debe vivir. Ello no significa que no pueda intentar, juntamente con otros individuos, la realización de ciertos cambios políticos y económicos; no obstante, su personalidad es moldeada esencialmente por obra del tipo de existencia especial que le ha tocado en suerte, puesto que ya desde niño ha tenido que enfrentarlo a través del medio familiar, medio que expresa todas las características típicas de una sociedad o clase determinada.

Las necesidades fisiológicamente condicionadas no constituyen la única parte de la naturaleza humana que posee carácter ineludible. Hay otra parte que es igualmente compulsiva, una parte que no se halla arraigada en los procesos corporales, pero sí en la esencia misma de la vida humana, en su forma y en su práctica: la necesidad de relacionarse con el mundo exterior, la necesidad de evitar el aislamiento. Sentirse completamente aislado y solitario conduce a la desintegración mental, del mismo modo que la inanición conduce a la muerte. Esta conexión con los otros nada tiene que ver con el contacto físico. Un individuo puede estar solo en el sentido físico durante muchos años y, sin embargo, estar relacionado con ideas, valores o, por lo menos, normas sociales que le proporcionan un sentimiento de comunión y "pertenencia". Por otra parte, puede vivir entre la gente y no obstante dejarse vencer por un sentimiento de aislamiento total, cuyo resultado será, una vez excedidos ciertos límites, aquel estado de insania expresado por los trastornos esquizofrénicos. Esta falta de conexión con valores, símbolos o normas, que podríamos llamar soledad moral, es tan intolerable como la soledad física; o, más bien, la soledad física se vuelve intolerable tan sólo si implica también soledad moral. La conexión espiritual con el mundo puede asumir distintas formas; en sus respectivas celdas, el monje que cree en Dios y el misionero político aislado de todos los demás, pero que se siente unido con sus compañeros de lucha, no están moralmente solos. Ni lo está el inglés que viste su smoking en el ambiente más exótico, ni el pequeño burgués que, aun cuando se halla profundamente aislado de los otros hombres, se siente unido a su nación y a sus símbolos. El tipo de conexión con el mundo puede ser noble o trivial, pero aun cuando se relacione con la forma más baja y ruin de la estructura social, es, de todos modos, mil veces preferible a la soledad. La religión y el nacionalismo, así como cualquier otra costumbre o creencia, por más que sean absurdas o degradantes, siempre que logren unir al individuo con los demás constituyen refugios contra lo que el hombre teme con mayor intensidad: el aislamiento.

Esta necesidad compulsiva de evitar el aislamiento moral ha sido descrita con mucha eficacia por Balzac en el siguiente fragmento de Los sufrimientos del inventor: Pero debes aprender una cosa, imprimirla en tu mente todavía maleable: el hombre tiene horror a la soledad. Y de todas las especies de soledad, la soledad moral es la más terrible. Los primeros ermitaños vivían con Dios. Habitaban en el más poblado de los mundos: el mundo de los espíritus. El primer pensamiento del hombre, sea un leproso o un prisionero, un pecador o un inválido, es éste: tener un compañero en su desgracia. Para satisfacer este impulso, que es la vida misma, emplea toda su fuerza, todo su poder, las energías de toda su vida. ¿Hubiera encontrado compañeros Satanás, sin ese deseo todopoderoso? Sobre este tema se podría escribir todo un poema épico, que sería el prólogo del Paraíso Perdido, porque el Paraíso Perdido no es más que la apología de la rebelión.

Todo intento de contestar por qué el miedo al aislamiento es tan poderoso en el hombre nos alejaría mucho del tema principal de este libro. Sin embargo, para mostrar al lector que esa necesidad de sentirse unido a los otros no posee ninguna calidad misteriosa, deseo señalar la dirección en la cual, según mi opinión, puede hallarse la respuesta.

Un elemento importante lo constituye el hecho de que los hombres no pueden vivir si carecen de formas de mutua cooperación. En cualquier tipo posible de cultura el hombre necesita de la cooperación de los demás si quiere sobrevivir; debe cooperar ya sea para defenderse de los enemigos o de los peligros naturales, ya sea para poder trabajar y producir. Hasta Robinson Crusoe se hallaba acompañado por su servidor Viernes; sin éste probablemente no sólo hubiera enloquecido, sino que hubiera muerto. Cada uno de nosotros ha experimentado en la niñez, de una manera muy severa, esta necesidad de ayuda ajena. A causa de la incapacidad material, por parte del niño, de cuidarse por sí mismo en lo concerniente a las funciones de fundamental importancia, la comunicación con los otos es paa él una cuestión de vida o muerte. La posibilidad de ser abandonado a sí mismo es necesariamente la amenaza más seria a toda la existencia del niño.

Hay, sin embargo, otro elemento que hace de la "pertenencia" (need to belong) una necesidad tan compulsiva: el hecho de la autoconciencia subjetiva, de la facultad mental por cuyo medio el hombre tiene conciencia de sí mismo como de una entidad individual, distinta de la naturaleza exterior y de las otras personas. Aunque el grado de autoconciencia varía, como será puesto de relieve en el próximo capítulo, su existencia le plantea al hombre un problema que es esencialmente humano: al tener conciencia de sí mismo como de algo distinto a la naturaleza y a los demás individuos, al tener conciencia —aun oscuramente— de la muerte, la enfermedad y la vejez, el individuo debe sentir necesariamente su insignificancia y pequeñez en comparación con el universo y con todos los demás que no sean "él". A menos que pertenezca a algo, a menos que su vida posea algún significado y dirección, se sentirá como una partícula de polvo y se verá aplastado por la insignificancia de su individualidad. No será capaz de relacionarse con algún sistema que proporcione significado y dirección a su vida, estará henchido de duda, y ésta, con el tiempo, llegará a paralizar su capacidad de obrar, es decir, su vida.

Erich Fromm

lunes, 28 de septiembre de 2009

Ahora solo

El tiempo en tu ausencia
ya no será el mismo
se desdibuja
parece desfallecer.

Todavía creo verte
sólo a veces
pero no sos vos
sé que no lo sos
no en este presente.

Ahora solo
camino solo
duermo solo
hablo
solo.

El tiempo se esparce
pudiendo acortarse.

Ya voy hacia tu lado
esperame
con las alas abiertas.

Emmanuel

jueves, 17 de septiembre de 2009

Blop! dix-sept

Los inventos de Cris Morena... Raro hijo sería el de Cumbio... Las mesas de enlace un chiste... Jackson una tostada... Los negocios del gobierno afectan a la selección...

1 Busqué teenangels en el diccionario y encontré lo siguiente: Teen: adolescentes, Angels: sin carisma ni talento, que no tenían nada que hacer, hasta que los inventó… Cris Morena!!!

2 Hablando del tema… Ese programa es tremendo, me bastó ver dos diálogos para preguntarme cómo es que no hacen la advertencia y ponen antes de que empiece: “Ver con moderación” y “La visualización de este programa es perjudicial para la salud”

3 Escuché que Cumbio quiere tener un hijo con su novia… La idea sería fecundar un óvulo suyo con esperma de un amigo de ellas y “depositarlo” en el útero de la novia… Por favor!!! Que mezcla! Imaginen cuando nazca… Miren tiene las manitos de la madre, los ojitos del padre y la boquita de la otra madre!! Eso sí, los piecitos son del abuelo… Pero no se sabe de cual de los tres!!!

4 Me tienen podrido las botineras. Esas chicas que se engarchan a un jugador para salvarse… Perdón!!! Creo que tuve un error de tipeo… A ver… Ah no, está bien…

5 Siguen convocando las mesas de enlace en las cuales no se resuelve nada. Yo me imagino a representantes del gobierno, oposición, el campo, todos alrededor de una mesa jugando al ludo matic y nunca se ponen de acuerdo quién ganó porque… todos hacen trampa!!!

6 Leí que los fans de Michel Jackson piden que se le otorgue el premio Nobel de la paz, pero parece que no les darán el gusto… Por favor!!! Cómo no se lo van a dar?... Puede haber algo más pacífico que… una tostada!!!

7 Desde que el financiamiento del fútbol pasó a manos del estado (otro negocio de los K), escucho muchas opiniones acerca de que no es justo que lo paguemos todos… Perdón, pero cuando lo financiaba el sector privado, quién lo pagaba?... Ávila?... O los usuarios del codificado?... (¡¿?!)

8 La selección perdió el rumbo y la clasificación se complicó un poco. Los dos últimos partidos fueron un fiasco… Pero, qué les pasa a los jugadores?... Al parecer hubo una epidemia de gripe antes y los medicamentos se los proveyó… Néstor Lorenzo!!!

9 Más repercusiones del partido de Argentina… Se notó que todos quedaron preocupados por la situación de la selección… Los jugadores fueron figuras en sus respectivos equipos y el Diego… Se internó en un Spa!!! (¡¿?!)

Emmanuel

jueves, 30 de julio de 2009

la violencia de los pájaros (extractos)

Siempre creí que ésta debía ser una publicación importante. Algunos relacionan esta cifra con el oro, tal vez porque sea un metal muy valioso, yo que sé. En esta oportunidad llego a la publicación número 50 de éste, mi blog. Y para mí es más valiosa que dicho metal, ya que he seleccionado 5 poesías del libro de mi amigo/ poeta Iván Quiroga, publicado recientemente, que contiene muchas más, de las cuales ninguna tiene desperdicio y hacia las que no me quedan más que palabras de elogio.

Espero que las disfruten tanto como yo al leerlas.

Emmanuel


la violencia de los pájaros

por iván quiroga


primera carta de mi hijo

el augurio del reloj
tan triste

las 10 de hoy o las de mañana
las mismas calles
hijos que tienen hasta tu rostro
el futuro
el círculo

ocuparé tu casa
padre mío
voy a cortar idénticas flores en idénticos días
llevaré tu tranquilidad
tu buena fe
tu religión

tu paz milagrosa
que no mata y no da de comer

y allá parado frente a todas las cruces
perdiendo tu nombre entre tantos
tu cara afeitada entre la gente
a cualquiera dejaré las flores

es así
como la vida que te queda doliendo infinita
entre dos espejos


bar revolución

ser y no ser la tormenta
pero que nunca escampe
andar jugando a ser niños que juegan
redundar
perderle el hilo al círculo
y quedarse en la trampa
guardar el punto
temiendo a qué
el punto y final
para el final
precisamente
preciosamente

poetizar
infinito infinito

poeta que conjuga
yo + tú= nosotros
nosotros – yo = ellos
y algo que no cierra
amores que no cierran

oye Ernesto
cómo es esto
de ahuyentar la rima
y entrar y salir de la muerte
como de un bar
bar revolución
sábado por la noche
ésta y otras sangrías


calavera

fui a buscarte
allí a la sombra
y me dieron unos huesos
y un cordelito con tu nombre

dije
esa no eras vos
dijeron
quién más puede ser
dijeron
pon tu cara en los huesitos de su mano

y la caricia se dibujaba perfecta

no llore sobre los huesos
hombre
la calavera lo está mirando


entierrado

te amo los dedos
las uñas inmortales
hasta el último segundo
aunque a la eternidad la mire por la ventana
y mi única gloria sea haberte amado los dedos
y las uñas
hasta que no crezcan
y sí crezcan sus gusanos

aunque mi pozo no sea de la tierra de tu pozo
aunque tus dedos escapen como una rosa
y un bruto yuyal críe mi mugre

a tus uñas que guían los ríos
y no se ensucian no se entierran
tus uñas de trigo de harina de azúcar
tu patria invadiendo a la muerte
curvándose como una sonrisa

te amo los dedos
sin la caricia te amo los dedos y las uñas
aún vivos tendidos sobre mi cara
cerrándome los ojos y la boca
y la noche
atildándome para la última cita
dibujándome la cruz donde dejarás el pájaro
el beso


bueno chau
a néstor

digo
que enseñaste a mis horas
el tibio arrullo del trabajo
la fe en mover montañas/ de papeles que a su vez
mueven al mundo/ que la revolución
viene de adentro
y trepa
trepida avanza come quema mata remata refucila
y no es un trueno es más
es más carne más agua más sinceridad
más tigres

digo
que soltaste a mis bestias
como luces apagadas moviéndose allá afuera
tanto que me da miedo salir
descorrer las cortinas
y que haya bestias
esperándome
con mujeres en sus bocas
y jarras con vino y suerte
y manifestaciones del amor
un niño desnudo trepando a un árbol/ una chimenea
largando esperanza
uno que grita incoherencias
que no entiende la gente
haya bestias y perros custodiando el cielo/
para que no se les meta cualquier buen cristiano
y mares que recorrer para llegar a todos lados/
que mi casa sea un abrazo
y ella se apague de noche/ después de cantar/
que me ame dormida

sueño
y a vos te llueven cosas nuevas/ cosas qué hacer
ya sin revolución
digo que sólo vos podés decir
el olor a la sangre/ mezclando cenizas
de un vestido
y lluvia por caer

digo
que trajiste a mis manos el puñal
con el que duermo
para que despierte muerto cada mañana
para que sepa a quién temer

digo
que desperté
y el mundo era la casa de mil ruiseñores
que callaban cuando yo quería

que
éramos dueños del silencio
pero no callamos


Iván Quiroga
La violencia de los pájaros
Editorial Milena Caserola
Enero 2009

lunes, 6 de julio de 2009

Blop! sixteen

Algunas cosas que dejaron las elecciones... Ya no hay cambio en Argentina... La paranoia de la gripe A...

1 Como saben, los Kirchner apelaron a las candidaturas testimoniales y se presentaron gobernadores e intendentes que ya habían ganado en las elecciones anteriores… Pero no ganaron en ningún lado!!! Esto deja de manifiesto nuevamente (como lo he mencionado anteriormente) aquel dicho que dice que segundas partes nunca fueron buenas…

2 Algo más de lo que dejaron las elecciones: gente, yo entiendo lo del voto bronca pero… votarlo a De Narváez!!! Por favor!!! Es como votar a Mussolini para no votar a Hitler… Con esto me da la sensación de que vuelve la gran fiesta de los noventa, sólo que los que lo votaron… No van a estar invitados!!! Otra muestra gratis de la ignorancia del gran pueblo argentino salud!

3 En Buenos Aires por el oficialismo va Nacha… Artaza senador… En su momento Brandoni, Irma Roy, etc… Ojo muchachos! En cualquier momento nos meten alguno de… gran cuñado!!!

4 Algo más mundano, no se si les pasó, pero me tienen podrido los que vienen con el auto y aceleran en amarillo… Uno va tranquilo por la calle, quiere cruzar y el que viene manejando ve que está en amarillo y en vez de ir frenando, acelera! Bueno, tal vez no lo hagan a propósito… Tal vez siempre me crucé con daltónicos… Ok, acá les va un ayuda: señores el de arriba de todo es un rojo, el de abajo es un verde y el del medio es el amarillo en cual tienen que ir frenando!!!

5 Las medidas que se toman en nuestro país por la gripe A son increíbles… Se suspenden las clases pero los cines siguen abiertos… Claro! Ahí sí que no se contagian los pibes! A no… salvo que ubiquen a una persona cada cinco asientos a la redonda, el único problema va a ser… Cómo le pasa el pochoclo!!!

6 Che, se dieron cuenta? La gripe A le cagó la semana de la dulzura a Bon o bon!!! De hecho lo que se va a promover en lugar de una golosina por un beso, será un Tamiflu por un apretón de manos… pero llenas de alcohol en gel!!!

7 Es increíble como cuesta conseguir cambio en la argentina… Entre la falta de monedas y el concurso de los dos pesos de Julián… Claro! Por eso aumentan tanto de precio las cosas! Para que todo salga de cinco mangos para arriba…

8 Con ese tema, los comerciantes ya no saben qué hacer… Es más, el otro día fui a comprar puchos y el tipo me dice: disculpame, en vez del vuelto te puedo dar… un barbijo!!!

9 Perdón, tal vez me confundí con De Narvaéz… Tal vez éste era su plan… Digo, ya que después de haber ganado las elecciones… ya no hay más inseguridad!!! (si no me creen… vean los noticieros…)

10 De hecho, si lo ven desde otro punto de vista, lo de la gripe A no es tan malo… Si bien es un virus muy peligroso, fue la cura al dengue, la inseguridad, la inflación, la crisis mundial, las elecciones…

Emmanuel

lunes, 29 de junio de 2009

Gripe A o InfluenCIa

Se escuchan muchas cosas por estos días con respecto a la gripe A, de hecho están por declarar la emergencia nacional. Pero poco se sabe de las causas. Yo tenía algunas sospechas y buscando en internet encontré este artículo en un blog, muy interesante, cuyo autor deja explicitado que se puede tomar para ser publicado en otros sitios. Por ello, citación mediante, paso a publicarlo nomás.

Lean y saquen sus propias conclusiones...

Emmanuel


Gripe A: La pandemia del lucro














Todo un show para ganar incautos y hacer millonarios rápidos. Un fraude pandémico para ocultar la crisis económica en EE UU y los torturados en Guantánamo.


Technorati Profile

- Si la gripe porcina es una pandemia tan terrible como anuncian los medios de comunicación, Si a la Organización Mundial de la Salud le preocupa tanto esta enfermedad, ¿por qué no la declara como un problema de salud pública mundial y autoriza la fabricación de medicamentos genéricos para combatirla?

- “Prescindir de las patentes de Roche y Relenza y distribuir medicamentos genéricos gratuitos a todos los países, especialmente los pobres. Esa sería la mejor solución”, apuntan los Comunicadores interculturales del Ecuador en un envío masivo por e-mail.

1. En el mundo, cada año mueren dos millones de personas víctimas de la malaria, que se podría prevenir con un mosquitero.

2. Y los noticieros no dicen nada de esto.

3. En el mundo, cada año mueren dos millones de niños y niñas de diarrea, que se podría curar con un suero oral de 25 centavos.

4. Y los noticieros no dicen nada de esto.

5. Sarampión, neumonía, enfermedades curables con vacunas baratas, provocan la muerte de diez millones de personas en el mundo cada año.

6. Y los noticieros no informan nada…Gripe aviar

7. Pero hace unos años, cuando apareció la famosa gripe aviar… los informativos mundiales se inundaron de noticias… chorros de tinta, señales de alarma…

8. ¡Una epidemia, la más peligrosa de todas!... ¡Una pandemia!

9. Sólo se hablaba de la terrorífica enfermedad de los pollos.

10. Y sin embargo, la gripe aviar sólo provocó la muerte de 250 personas en todo el mundo. 250 muertos durante 10 años, lo que da un promedio de 25 víctimas por año.

11. La gripe común mata medio millón de personas cada año en el mundo. Medio millón contra 25.

12. Entonces, ¿por qué se armó tanto escándalo con la gripe de los pollos?

13. Porque atrás de esos pollos había un "gallo", un gallo de espuela grande.

14. La farmacéutica trasnacional Roche con su famoso Tamiflú vendió millones de dosis a los países asiáticos.



















La lámpara maravillosa de Roche y Relenza.

15. Aunque el Tamiflú es de dudosa eficacia, el gobierno británico compró 14 millones de dosis para prevenir a su población.

16. Con la gripe de los pollos, Roche y Relenza, las dos grandes empresas farmacéuticas que venden los antivirales, obtuvieron miles de millones de dólares de ganancias.

17. Antes con los pollos y ahora con los cerdos.

18. Sí, ahora comenzó la psicosis de la gripe porcina. Y todos los noticieros del mundo sólo hablan de esto…

19. Ya no se dice nada de la crisis económica ni de los torturados en Guantánamo…

20. Sólo la gripe porcina, la gripe de los cerdos… Que inclusive ha cambiado de nombre: Gripe A H1N1.


El gran cerdo

21. Y yo me pregunto: si atrás de los pollos había un "gallo"… ¿atrás de los cerditos… no habrá un "gran cerdo"?

22. Miremos lo que dice un ejecutivo de los laboratorios Roche…

23. ROCHE A nosotros nos preocupa mucho esta epidemia, tanto dolor… por eso, ponemos a la venta el milagroso Tamiflú.

24. -¿Y a cuánto venden el "milagroso" Tamiflú?.

25. -Bueno, veamos… 50 dólares la cajita.

26. -¿50 dólares esa cajita de pastillas?

27. -Comprenda, señora, que… los milagros se pagan caros.

28. -Lo que comprendo es que esas empresas sacan buena tajada del dolor ajeno…La empresa norteamericana Gilead Sciences tiene patentado el Tamiflú. El principal accionista de esta empresa es nada menos que un personaje siniestro, Donald Rumsfeld, secretario de defensa de George Bush, artífice de la guerra contra Irak…

29. Los accionistas de las farmaceúticas Roche y Relenza están frotándose las manos, están felices por sus ventas nuevamente millonarias con el dudoso Tamiflú.



Publicaco por K.
En culpinak.blogspot.com
El día 25/05/2009
http://culpinak.blogspot.com/2009/05/gripe-pandemia-del-lucro.html

miércoles, 17 de junio de 2009

Chau puto lindo!

Así nos pedía, a quienes lo escuchabamos por la radio, que le gritemos si lo veíamos en la calle. Hoy se que esa posibildad ya no existe, por eso lo saludo desde acá. Tal vez algún día sí pueda, quién sabe.

Pero por ahora se que no.

No conocí a la persona, sólo al personaje, pero no me parecía que fuera muy diferente, al menos daba la impresión de ir de frente ,y sí que lo hacía, diciéndole en la cara muchas cosas a mucha gente que otros no se animarían. Incluso diciéndole en la cara a esta sociedad muchas cosas de las que otros no se animan.

Y vivió con una enfermedad a cuestas. Y no se notó. Y con dos, con tres... Y nunca se notó.

El parquímetro ya no va a ser lo mismo. Las contratapas de los sábados en Crítica ya no vienen siendo lo mismo. Las obras de teatro no serán lo mismo. El blog no será lo mismo ya. Vivía en el borde. Tenía talento. Le pese a quien le pese, se ha ido un genio. Y junto a él se han ido Palito, Milagros López, Dick Alfredo, Mario, Mega, Delia Dora de Fernández, Roberto Flores, Porelorti, Martín Rivoira Lynch, Sabino, entre otros, todos talentos. Y sus amigos festejan, porque así él lo quería.

Gracias Peña. Gracias por dejarme volar con vos.

Emmanuel







Otra vez me muero

Por: Fernando Peña

Y otra vez el tomógrafo dándome instrucciones: “Respire”, “no respire”, “tome aire profundamente”, “respire”… para dentro de unas horas sentenciarme de vida o de muerte. Es
realmente maravilloso estar acostado boca arriba mirando ese “bicho” enorme, ese aro que gira sin parar, esa turbinita indignante que chilla estridentemente, y luego las instrucciones para que uno respire o no respire. Y respiro y no respiro. Y aguanto la respiración, y respiro y no respiro y aguanto… y respiro otra vez. Es tan cómodo, una vez que uno se relaja, saber que no se puede hacer nada. Estoy con la aguja en la vena, me están pasando un líquido de contraste que me arde, que me quema, que me da náuseas, obedezco instrucciones, la camilla se mueve hacia adelante y hacia atrás, los ruidos son agresivos, los movimientos abruptos… mi cuerpo está en “boxes”. Es tan denigrante, tan humillante, que si obedeciera a mis instintos me arrancaría la aguja y saldría corriendo del lugar. Pero le voy a dar una chance más a la medicina y una menos a mí, que me prometí no someterme más a agresiones físicas y morales. Y digo una menos a mí porque no siento tanto respeto por mí al estar acostado preso de un tomógrafo operado por una señorita con cara de estar haciendo lo que tiene que hacer. Siento que estoy mendigándole a la vida o, lo que es peor, a un tomógrafo, como si el tomógrafo tuviera injerencia o pudiera tener piedad como para cambiar el resultado de lo que ve. Como si pudiera ponerme una buena nota o hacer la vista
gorda al posible tumor o linfoma que podría llegar a tener.

La sensación es espantosa, siento muy poco respeto por mi ser. Merezco morir como una rata rabiosa al salir del Instituto Alexander Fleming; me había prometido nunca más hacerme nada.
Pasé un año entero regalando mi cuerpo a sesiones de quimioterapia. Sesiones que duraban cuatro días, sesiones que me dejaban acalambrado, dolorido, desganado, nauseabundo, pelado, blanco, verdoso, gordo, inflamado, morado. Mi aspecto era el de un sapo a punto de reventar.
Pasé meses dificilísimos, porque además la certeza de que el tratamiento funcione no se la dan a uno de la noche a la mañana, sino que hay que dejar pasar por lo menos tres o cuatro sesiones hasta que un día entra el médico a la habitación y con una sonrisita de esperanza que es como la lucecita que dan las velitas que ponen flotando sobre el agua ahora en los restaurantes te dice tímidamente: “Bueno, afortunadamente el tumor es sensible a las drogas y está comportándose como esperábamos”. Recién ahí empecé a sentir que valía realmente la pena la agresión de meterme veneno por las venas todos los meses durante cuatro días seguidos. Y tampoco
así fue fácil.

La quimioterapia es veneno, y no es una metáfora, es veneno de verdad. Mata todo lo que toca, arrasa con todo sin distinción, destruye lo que sirve y lo que no sirve. Te come los huesos, los tejidos, te morfa entero. Te devora sin consideraciones ni contemplaciones. Recuerdo que uno de los medicamentos que me inyectaban tenía que estar envuelto en papel metálico tipo rollito Ben, el que usaba mi madre para cocinar cuando era chico, porque no podía estar expuesto a la luz del día. Recuerdo que cuando salía del Fleming, al cuarto día, vomitaba los veintiséis días restantes hasta tener que internarme nuevamente por otros cuatro días. Y así sucesivamente durante ocho meses seguidos. Envenenarme, salir, vomitar, acalambrarme, retorcerme, seguir mi vida como podía, internarme, envenenarme, salir, internarme, envenenarme, salir, vomitar…
y todo esto sin parar. Ocho meses sin parar. Si paraba, me moría.

Todo el proceso fue muy difícil. Recuerdo infinitas charlas con Pinky, una maestra en cáncer; Pinky debería dar clases en los hospitales. Gracias, Pinky querida.

El tratamiento también te pudre psicológicamente. La gente me miraba el doble de lo que me mira ahora, me miraba no solamente por famoso sino porque es raro ver a un tipo sin pelo,
sin cejas y verdeamarillo. El color del cáncer no es el negro, es el verdeamarillo, ese verdeamarillo premuerte, como el que tiene la papa. Verdeamarillo premuerte parece un
nombre ridículo de esos que traen las cartillas de pinturas. La gente tampoco sabe cómo abordar el tema, algunas personas ni lo mencionan, otras se le atreven con torpeza, y otras te dan fuerzas y consejos que escucharon al pasar. También me llegaban a la radio recetas de sopas. Nunca
olvidaré la receta de una señora que me recomendaba tomar una sopa de pescuezo de gallina con
porotos, no sé cuántas cabezas de ajo, ají picante, jengibre, cartílago de no sé qué animal y otras miles de verduras mágicas. Una vez caminando por la calle Gascón rumbo a la Fundación
Huésped otra señora que barría la vereda me invitó a su casa a desayunar. Los oyentes me mandaban datos de chamanes, de videntes, de curanderos. Me recomendaban clínicas en los Estados Unidos; creo que nunca en mi vida escuché tanto las palabras “Clínica Mayo”. Me llegaban cartas con miniaturas de crucifijos, imágenes de santos y de vírgenes, cintas de colores, medallitas e infinidad de fetiches. Gracias a todos. Gracias de verdad. Ya pasó.

Todo eso ya pasó… Louise Hay pide que tengamos mucho cuidado al elegir las palabras que usamos para hablar de las enfermedades y cómo las encaramos. Yo tuve un linfoma no Hodgkin
en el riñón izquierdo y pude destruirlo, vencerlo, derrotarlo, hacerme amigo, o curarme, como corno quiera Louise que le diga. Pasaron casi seis años y otra vez una manchita, algo que a mi oncólogo no le gusta, otra vez el miedo, no tanto a la muerte sino al dolor, a no poder vivir
como quiero, a no estar del todo sano. Otra vez el desafío de juntar fuerzas, otra vez apoyarme en mis amigos, otra vez recurrir al método de contarlo para exorcizarlo. Otra vez concentrarme para que la cabeza me responda y no me juegue una mala pasada.

¿Otra vez?, ¿otra vez todo eso? Sí, otra vez. Otra vez porque me quedan cosas por hacer, otra vez porque soy un cagón, otra vez porque soy valiente también, otra vez porque soy gallego,
otra vez porque tengo OSDE 450, otra vez porque me quiero, otra vez porque me odio, otra vez porque me mentí, otra vez me faltaré el respeto, otra vez lo haré, otra vez porque amo la vida, otra vez porque me encanta coquetear con la muerte, otra vez por Pinky, otra vez por el doctor Chacón, otra vez por mis oyentes, otra vez por los que no pueden acceder a estos tratamientos, otra vez por María, por mi novio, por mis amigos, por este trabajo de escribir, por el teatro, por Charly, por Maradona, por ver a Lanata en el Maipo, por el gordo Bergara Leumann, por mi perra Mono, por volver a almorzar con Mirtha, otra vez para escucharlo a Lalo, a Hanglin, a Víctor Hugo, a Dolina y a la Negra. Otra vez para volver a Broadway a ver teatro ahora que me dieron la visa para entrar a los Estados Unidos… Otra vez… Otra vez por todo eso y mucho más, y otra vez por muchísimo menos también, muchísimo menos, como por ejemplo comer un cuernito de grasa o tomar un whiskicito. Otra vez parece que me muero, otra vez trataré de no morirme, sí, otra vez, otra vez porque no hay másremedio, otra vez, otra vez… por mí…

Publicado por Fernando Peña
En Crítica de la Argentina
06/09/2008

jueves, 7 de mayo de 2009

Blop! quindici

Reclamo a Lugo por sus hijos en otros países... Qué pasa con el dengue?... Crisis financiera con gripe porcina...

1 La semana pasada, Fernando Lugo, presidente de Paraguay, vino a la Argentina a reunirse con Cristina y Evo por unos acuerdos entre países… No se… A mí me parece que el verdadero trasfondo de la reunión fue el reclamo de estos últimos para que reconozca sus hijos en Argentina y Bolivia!

2 Transcendió que hubo funcionarios que fueron atacados por el dengue. La noticia llenó de preocupación a la sociedad pero… No será el nuevo justiciero?!!

3 Hablando del dengue… No es el mismo dengue que se viene hablando hace rato en el norte argentino? Qué pasa? Ahora sí importa y es de orden nacional porque llegó… a la Capital Federal??!!

4 En Ezeiza se tomaron medidas de seguridad por el tema de la gripe porcina… Se le pregunta a los pasajeros si tienen dolor de cabeza, fiebre o mareos… Digo yo… Cómo saben que es gripe porcina y que no es… dengue???!

5 No entiendo a lo que hacen tanto ruido con el auto, que lo preparan tanto y cuando cambia el semáforo salen rechinando las ruedas… Será para que los vean? Buscarán fama?... Pero, si cuando salió disparado ni siquiera lo veo! Bueno, tal vez algún día lo vea en la tele, en algún noticiero y, si logro reconocer el auto, diga: Huy! Mirá! No ese el boludo que salió arando en la esquina de mi casa?!!!

6 El jueves pasado la CGT convocó un acto sindical para conmemorar el día del trabajador… Por Dios! Que mal me sentí!... Mientras viajaba al laburo miraba por la ventanilla del bondi a todos esos sindicalistas movilizándose y me hacían sentir… un vago!!!

7 Perdón pero… el acto tenía toda la pinta de ser un oficialista… Ah! Perdón! A no confundirse… Cierto que Moyano es un funcionario del gobierno…

8 Se dieron cuenta de que hace unas semanas ya no hay tantas noticias sobre la crisis financiera mundial?... Digo yo… No se habrá contagiado de… gripe porcina!!!

9 Dijo D´elia: "Queremos morochos en las listas, no blancos ni marketineros". Lo dijo en acto de esta tarde a favor del gobierno. Leo el título de la noticia y en la foto estaba él marchando junto a un rubio y otro de traje! Pero… claro! Si esa frase no es nada marketinera…

10 Dijo el presidente (del PJ), Kirchner (Néstor): “Hay que profundizar el cambio para no volver al infierno de 2001”. Casualmente leí el otro día que las condiciones en las que está el país en este momento no llegan a tanto, pero se asemejan bastante a aquellos días… Y cómo llegamos aquí?... Con otro gobierno???!

11 Alguien sabe que modelo de país que pregona cada candidato?... Saben cuál es el modelo de país que defiende?... Acaso tienen un modelo de país?... Porque hasta ahora todos discuten de campaña pero de ideas a implementar no he visto nada…

12 Macri salió a decir que en el análisis de los datos que arrojó el censo se pudieron detectar 6.000 ñoquis... Si mal no recuerdo el año pasado iban por los 3.000... Qué pasó? Ahora también cuentan los que entraron durante su gestión?!!!

Emmanuel

viernes, 24 de abril de 2009

Blop! 14 (54)

Ahora se acuerdan que hay inseguridad... El dengue epidemia?... Las farsa de las candidaturas testimoniales...

1 Cada vez hay más famosos quejandose de la inseguridad y pidiendo la pena de muerte. Por mi parte, no creo que esa sea la solución, pero que se puede esperar de gente que casi ni vive en el País y cuando lo hace está en un barrio privado o adentro de sus vidrios polarizados!!!

2 La polémica crece y se me ocurrió lo que podría ser el slogan de protesta de esos famosos para una publicidad:
-Primero, morían los chicos en el norte por desnutrición, pero no me importó, porque mis hijos comían en forma opulosa.
-Luego morían los jóvenes por el paco, pero no me importó, porque yo siempre compré de la buena.
-Ahora los que mueren son los famosos y la gente bien de los countries por culpa de la inseguridad, y el gobierno no hace nada para ayudarnos!

3 El mes pasado la Presidente (así es como debe decirse, che) anunció que las retenciones se iban a coparticipar. Claro! A los gobiernos provinciales que necesiten fondos para la campaña electoral…

4 Según leí, el gobierno admitió que la economía en nuestro país está frenada y las entidades privadas, que realizan esos estudios, dicen que hay recesión. Me parece a mí, o es la primera vez en mucho tiempo… que se ponen de acuerdo?!!!

5 Ocaña dijo que el dengue no es epidemia… Pero… Claro! Si se paró en el atril, se acomodó y comenzó diciendo: Según datos del INDEK…

6 La vicepresidente para América Latina del Banco Mundial dijo que: “En Argentina se está ordenando la seguridad social” y felicitó al Gobierno porque “los paquetes estímulo que puso en marcha para enfrentar la crisis son una buena idea”. Sí, lo leí en la tapa del diario El Argentino, proselitista del Gobierno K si los hay. Busqué si estaba en la parte de humor pero no… estaba en la de política nomás…

7 Siguiendo con el tema de al seguridad social… Bueno, tal vez esta señora tenga razón y en el país anda muy bien… Va, o al menos recauda… En lo que va del año ya financió 7.350 millones de pesos del déficit fiscal y ahora, casualmente, por decreto 347/09, el gobierno giró de la ANSES casi 400 millones de pesos para sanear el déficit de la provincia de… Santa Cruz!!!

8 Que tema el de las candidaturas testimoniales viejo! El radicalismo presentaría a Alfonsín, pero Raúl… y, por otro lado, todos los demás partidos se pelean por un solo candidato… con la popularidad que adquirió en estos días, todos quieren postular… al dengue!!!

9 No paran de encontrarle hijos al presidente de Paraguay Fernando Lugo! Encima, todos de cuando era obispo… Es increíble como le gustan los niños a esta gente! Bueno, al menos este los tenía, no como otros…

Emmanuel
24/04/2009 Feliz cumple tía!!!
Te mereces todo lo mejor.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Contra el 24

Por: Martín Caparrós

Se viene la semana santa y llegan, al mismo tiempo, los fastos nefastos del 24 de marzo. El 24 de marzo ya es un “feriado nacional inamovible”, un club muy exclusivo que sólo acepta otras ocho fechas: el primer día del año, el día de la muerte de Jesús, el día de la invasión de las Malvinas, el día del trabajo, el día de la revolución de mayo, el día de la independencia, el día de la virgen y el día de su parto, o sea: el golpe de estado de Videla está entre los nueve momentos que nuestro país considera más memorables.

–A ver si nos entendemos, mi estimado. Lo que quieren decir con eso es que tenemos que recordarlo para que no vuelva a pasar.

–Claro. Entonces en lugar del 25 de mayo de 1810 habría que festejar el 27 de junio de 1806, cuando los ingleses tomaron Buenos Aires. Digo, para acordarse de que no queda bien.

Siempre pensé que era un error centrar el recuerdo de esos años en ese momento espeluznante en que los militares argentinos decidieron hacerse cargo directamente, sin más intermediarios, de la represión y el cambio de estructuras: que era un modo de rendirles un homenaje eterno, de seguir sometidos a sus decisiones –en lugar de romper con ese yugo y recordar cuándo por fin tuvieron que irse, por ejemplo. Pero el error tiene sentidos.

Celebrar el 24 de marzo significa, antes que nada, insistir en el recuerdo de que los ricos argentinos estuvieron –y están, seguramente– dispuestos a hacer de todo para seguir siéndolo: si lo hicieron entonces, por qué no en cualquier otro momento, si ven necesidad. Una forma de agitar el fantasma para producir disciplina social: muchachos, acuérdense de aquello, no se olviden de que si quieren cambios importantes no les va a salir gratis.

Celebrar el 24 de marzo también significa postular la inocencia perfecta de la democracia. En estos años en que no somos capaces de discutir la democracia, en que tenemos tanto miedo de discutir esta democracia –aunque sea el sistema en el que tantos chicos se mueren sin necesidad,
tantos grandes sufren hambre o enfermedades muy curables–, postular que todo empezó el 24 de marzo es una forma de exculpar al gobierno democrático de Perón, Perón y compañía: un modo de pretender que todo el mal empezó con el golpe, que la democracia no torturó, secuestró y mató, democráticamente, a cientos de personas. No; hay que presentar una ruptura brutal donde no la hubo y seguir vendiendo que la democracia es impoluta inmaculada, el mejor de los mundos, que los malos fueron esos militares sanguinolentos feos y que todo aquello fue un paréntesis que ya se cerró, que quedó en el pasado.

Sobre todo eso: que fue un exabrupto que se acabó, algo que se puede encerrar en los museos,
y no el principio de una era en la Argentina –que todavía dura. (Para muestra, un inmenso botón
menos recordado: en abril de 1976 el secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger ordenó a su embajador en Buenos Aires que recomendara a la Junta Militar que pusiese “el énfasis en la disminución de la participación estatal en la economía, promoción de la exportación,
atención al relegado sector agrícola, y una actitud positiva hacia la inversión extranjera”. Cualquier parecido con el país agroexportador de nuestros días no es mera coincidencia.)

Celebrar el 24 de marzo también se inscribe en uno de los rasgos más penosos del gobierno kirchnerista: los setentas como justificación. Un gobierno de centro que mantiene una desigualdad extrema se llena la boca, se legitima con el recuerdo de los que murieron porque querían un país igualitario. Y hasta se permiten decir que están “cumpliendo sus sueños” –lo dijo Néstor Kirchner– cuando inauguran quinientos metros de asfalto y una docena de faroles en un pueblito de provincias. Seremos la quintaesencia del capitalismo de amigos, pero honramos a los
compañeros caídos, no se vaya a creer, y descolgamos cuadros de milicos y a veces incluso los juzgamos. Total, lo que ellos consiguieron con su violencia –este país, este orden social– no hay quien lo cambie, o por lo menos no nosotros.

Yo creo que no habría que celebrar el 24 de marzo. Si quieren que todos recordemos que hubo una dictadura militar y criminal, celebren, si acaso, el día en que se terminó, 10 de diciembre. Pero si quieren recordarla en serio que cuenten para qué sirvió aquel golpe: para dar vuelta la estructura social y económica de la Argentina –para lo cual, antes que nada, necesitaban deshacer los sindicatos y organizaciones que se oponían, que defendían sesenta años de conquistas. Que cuenten que aquel golpe construyó esta Argentina: que recuerden que el golpe del 24 de marzo lo celebran –con sus prebendas, con su impunidad, con sus extremos beneficios– todos los días los ricos argentinos. l

(Algún lector memorioso recordará que esta misma columna fue
publicada en este mismo diario hace justo un año. No encuentro,
por el momento, razones para cambiar de idea. Espero, sí, dejar
de publicarla alguna vez.)

Publicado por Martín Caparrós
En crítica de la argentina
24/03/2009

jueves, 12 de marzo de 2009

Blop! trece

Las manifestaciones en Zimbabwe... Las andanzas de Bibiloni... Qué entendemos por "a beneficio"?...

1 Escuché que en el país africano de Zimbabwe hay más de un 80% de desocupación… Vieron qué no somos los peores?! Es el único país donde los que salen a la calle a reclamar… son los que tienen trabajo!

2 Homero Bibiloni es el Secretario de Medio Ambiente de la Nación y, según un informe de Crítica de la Argentina, uno de los responsables por el desmonte de Tartagal que derivó en la tragedia ocurrida… Leí que la otra semana fueron recibidos por él y por el Jefe de Gabinete, Sergio Massa, al director de The Climate Project, Juan Verde, y al coordinador para América Latina, Chris Dally, con motivo de un Congreso Panamericano sobre cambio climático que se realizará en el país en octubre de este año… Paradójico, no? Me imagino esta gente hablando del congreso y Bibiloni diciendo: claro, nosotros contribuimos al calentamiento global… A lo que le responden: No señor! Nuestra idea es… evitarlo!!!

3 Recital a beneficio de los damnificados por la tragedia en Tartagal. La gente se aglutina en la puerta y quiere entrar más gente de la capacidad máxima del lugar, al canto de: ¡Hay que saltar, para los pibes de Tartagal! (¡¿?!)… Digo yo, qué entendemos por el concepto de “a beneficio” cuándo aprenderemos que es a beneficio de los damnificados y no en beneficio propio?!!!

4 Volvieron a criticar a Macri por los sobresueldos… Él dijo, no son sobresueldos, son premios a los funcionarios por realizar su buena labor… Por favor! Que alguien me explique la diferencia entre eso y… que parezca un accidente!!!

5 La otra semana, mientras se mantenía el conflicto del Gobierno con el campo, lo veo a Buzzi en la tele mientras hacia zapping hablando del tema… Ahora bien, era en algún programa sobre política y realidad actual? No! Lo vi en lo de Rial!!!

6 Un joven dominicano mantuvo una erección por seis días luego de haber ingerido alcohol y dos estimulantes… Los médicos de Santo Domingo iban a tener que operarlo si no se le bajaba… Aparentemente el resultado de la operación fue un éxito, pero duró más de lo que creían porque tuvieron que extirparle la ropa lavada que su mamá había colgado y cinco dominicanas desahuciadas!!!

7 La semana pasada leí que la presidenta dijo que la crisis viene “de afuera” y que podría afectarnos en un futuro… Claaaaaro! Por supuesto que es de afuera! Si nosotros estamos bárbaro!!! Qué? No se habían dado cuenta?!...

8 La CIA criticó a la economía de la Argentina, dijo que se caía a pedazos… El gobierno salió al cruce a decir que no era así como ellos decían… Pero como no!! Y sí… si estamos bárbaros!! Qué? Ya se habían olvidado???...

9 Fuertes declaraciones de Susana sobre la pena de muerte… Luego también se sumó Marcelo… Digo yo… Esta gente no se da cuenta que tiene que tener un poquito más de cuidado con lo que dicen?... Ella dijo que hay que implementar la pena de muerte… Que hay que matar a los delincuentes… Por favor!!! Cómo se sentiría si alguien sale a decir que hay que matar a toda la gente… ignorante?!!!

Emmanuel

sábado, 28 de febrero de 2009

La rutina

Un año más en este parque de diversiones sin diversión. Un parque de diversiones donde los menores pagan también, y cómo…

Por: Fernando Peña

Y vamos otra vez, otra vuelta más, como se dice en los bares, dale que va, o here we go again… como se dice en inglés. Empieza marzo y la pobre Argentina se pone a prueba otra vez, otra vuelta más, otra ronda, una ronda más. Otra vuelta de calesita sin sortija, otra vuelta de montaña rusa sin premios ni risas. Un año más en este parque de diversiones sin diversión. Un parque de diversiones donde los menores pagan también, y cómo…

Si tomamos marzo como comienzo formal o laboral del año vemos que la historia de nuestro país se repite año tras año sin parar. Los problemas son siempre los mismos, las noticias son siempre las mismas. Si leemos un diario de hace cinco o diez años veremos que nada cambia y que los titulares, si no son idénticos, son bastante parecidos. En la ronda anual, en la vuelta anual de la Argentina, no hay sorpresas ni imprevistos, no hay cambios ni novedades, es siempre igual… una rutina que se repite hasta cansar. ¿Hasta cuándo aguantarán la Argentina y los argentinos esta monótona y desgastante rutina?

Cada mes tiene los mismos problemas y acontecimientos desde hace añares, o por lo menos desde que tengo conciencia y memoria. Pareciera que la capacidad de prever o anticiparse a los sabidos sobresaltos que vamos a tener que soportar es nula. No existe en nuestros gobernantes, en nuestros administradores, una política de precaución o de anticipación. El ejercicio de la anticipación otorga una ventaja invalorable al que lo pone en práctica. Es estar listo y preparado, armado, bien plantado, alerta para lo que se sabe que va a ocurrir. Es actuar con inteligencia, con astucia, con rapidez. En el caso de que nuestros representantes no cuenten con estas cualidades, pues que apliquen la famosa viveza criolla, con la que estoy seguro de que cuentan y en enormes cantidades. Verdaderamente no logro entender por qué no son capaces de prepararse antes para lo que inevitablemente se sabe que se avecina una y otra vez. El tiempo y las circunstancias son bondadosos con la clase política, son hasta piadosos y pacientes, pero lo desaprovechan, lo desperdician y lo malgastan como a todo. Teniendo la oportunidad de no caer en los mismos errores y de no dejarse ganar por el correr de los días y los problemas de siempre… duermen o, lo que es peor, se cagan en todo, y en cierta forma hasta en ellos mismos. Y la pobre Argentina aguanta y aguanta y aguanta, resiste, se agarra, se aferra y no se suelta. A veces uno tiene la sensación de que la Argentina, nuestra tierra, tiene vida propia y nos perdona una vez más, aguanta el tropiezo y hasta las caídas, se levanta a pesar de sus moretones y sus heridas y se recompone una vez más, una vez más… y otra más.

Analicemos este tema de los ciclos, de las mismas vueltas, del efecto calesita, de la vuelta al perro de la Argentina. ¡Ajústense los cinturones, que acá vamos!

Marzo, las clases nunca comienzan porque los pobres maestros nunca logran los doscientos pesitos de aumento para poder comer. En marzo, entonces, uno ve a los chicos en la tele con sus impecables guardapolvos blancos, listos para empezar, pero los portones de los colegios están cerrados. Los noticieros pasan las imágenes de esas caritas tristes, sin consuelo ni explicación de por qué ellos no pueden participar ni tienen lugar en esta sociedad. En abril ya se empieza a hablar de que en el invierno puede llegar a faltar el gas si no se hace esto o aquello, y por supuesto que esto o aquello nunca se hace. Nos inundan las góndolas de los supermercados con huevos, conejos y gallinitas de chocolate. Hay que soportar la eterna pelea o desentendido entre Iglesia y Gobierno, el chocolate en la catedral con las caras de nada de los presentes, siempre y cuando no estén dormidos. ¿Por qué no suspenden esa misa de mierda que a nadie le importa y no conduce a nada? “Y... porque no, Peña, es costumbre, es protocolar”, me dicen. “¡Para mí es proctocolar!”, contesto yo. Llega mayo y tenemos el desfile del 25, los patéticos actos de los chicos pintados con corcho quemado y... señoras y señores... sí, ¡empieza a faltar el gaaas! Estamos en junio y con suerte, a lo mejor, ya los chicos van todos al colegio, se empieza a especular con la nieve de la temporada invernal, Bariloche, Las Leñas, los miles de brasileños que van a llegar y falta el gas. Ya estamos en julio y no cayó la nieve esperada ni vinieron los brasileños que se habían esperado… y falta el gas. Viene agosto y las jugueterías están de fiesta pues llega el Día del Niño, nos someten desde los medios a escuchar como la doña no le puede comprar la Barbie a la nena y advierten que tal partida de pistolas o He Mans de Mattel está envenenada: “¡Cuidado, que los chicos no los chupen!”. La temporada invernal mejoró, cayeron cantidades inconmensurables de nieve y los brasileños ya se fueron, pucha… y falta el gas… En septiembre por supuesto el Día de la Primavera, los forros tirados en los bosques, la basura, las discusiones de que si los jóvenes se drogan o chupan más o menos que el año pasado, y los noticieros nos quieren subir el ánimo porque se viene el veranito, las chicas achican sus polleras, se ven las primeras tetitas y los chongos felices, no empezaron las clases para los estatales luego de las vacaciones de invierno y los maestros el 11 no tienen manzanita… y no hay gas. Octubre pasa más o menos inadvertido, excepto por Halloween, que no nos importa salvo al puñadito de los abc1 que lo festejan para aumentar su ilusión internacional. Noviembre es ideal para que los jubilados se vayan de vacaciones, y siempre hay noticias de alguno que se fue a la mierda por alguna quebrada en el norte u otro que se cayó por las cataratas; ya nos empiezan a torturar con las putas fiestas… y falta el gas. En diciembre sube el dólar siempre un poquito, tenemos las putas fiestas, la ciudad es un infierno de gente, el microcentro explota con personas que vacían los bancos para vacacionar y señores… es increíble, pero falta el gas. Se empieza a hablar de la crisis energética. Hay heridos por cohetes y corchos. En enero no queda ni el loro, revienta la red eléctrica, los noticieros con carteles enormes nos dicen “Hace calor” y… adivinen qué… ¡hay gas! pero no tenemos luz… Febrero más o menos sigue igual con un poquito más de gente y un poquito menos de calor, hay un poquito más de luz y mucho gas.

Es marzo… vamos de vuelta… ¿Tenés gas?

Publicado por Fernando Peña
En Crítica de la Argentina
28/02/2009